El postpartido
El partido que ayer disputó el Valencia contra el colista fue un reflejo de lo que viene siendo el equipo en las últimas jornadas de liga. Buena primera parte, demostrando que los jugadores saben y pueden jugar al fútbol. El partido se puso muy a favor con el gol de Pablo H. al minuto 10 y la expulsión de Pablo Álvarez al minuto 20. Transcurrida la media hora, el árbitro se inventó un penalti en contra por manos de Aranda. El Zaragoza empató y esto le afectó bastante al Valencia. Sin embargo, los jugadores salieron con ganas de hacerlo bien al segundo tiempo, pero esta alegría duró más bien poco. Al minuto 77 Apoño ponía por delante al Zaragoza y aquí se terminó el partido, con los maños pidiendo la hora.
Durante estos días se está hablando mucho sobre el futuro de Emery, si seguirá o no un año más. Algunos le consideran un buen entrenador, muchos otros de lo peor que ha pasado por Valencia, pero lo que no se le puede quitar es su afán de trabajo y su compromiso en el club. El Valencia ha perdido muchas estrellas y buenos jugadores durante estos cuatro años, y lo seguirá haciendo durante los próximos, pero ha sabido renovarse. Está claro que los jugadores que han venido no son de la misma categoría que los que se fueron, pero ahí están, sacando año tras año mejores resultados y creciendo como futbolistas. No le podemos quitar el merito a Unai de que los resultados sean muy parecidos a los de la época de Villa & Company. Han habido muchas entradas y salidas durante sus años al mando del equipo, y eso para un entrenador no es nada fácil, aún así, el Valencia es el tercer equipo menos goleado y el tercer equipo más goleador de la liga. Dicho esto, la imagen que da el equipo partido a partido es pésima. Con buenas primeras partes y pésimas segundas, el Valencia no parece un equipo capaz de luchar por ningún título, excepto la Europa League, que parece que aún tienen ilusión. No transmite seguridad alguna al aficionado y este responde sacando pañuelos en Mestalla, aunque visto lo anterior, quizás los jugadores se sienten demasiado presionados en comparación a su estatus, quizás se le esté pidiendo demasiado a este Valencia que esperemos algún día nos devuelva la ilusión.